Astronomía y astrología: diferencia
- septiembre 12, 2017
- by
- Khoana
No soy muy fan de la prensa rosa... la vida de los demás me da bastante igual, así que muchas veces que he ido a la peluquería, el médico de cabecera o el dentista y he tenido la mala suerte de olvidarme de coger un libro antes de salir, he echado mano de una de esas revistas que suelen apilarse en las salas de espera para entretener a la gente. Como he dicho, el sensacionalismo termina por aburrirme más que la propia espera, así que suelo consultar las secciones que ponen en las últimas páginas ¡y ahí está, nunca falla! la página de horóscopos aparece ante ti para decirte "que tendrás que tener cuidado con las finanzas este mes" o que "vas a encontrar el amor en el lugar menos imaginado".
No estaré dando ninguna exclusiva si digo que todo lo que pone en este apartado es una pamplina que tan solo sirve para matar el tiempo al igual que lo hago yo, pero entre las minorías puedes encontrar gente que cree fielmente en que la redacción ha contratado a un astrólogo habilidoso y a haters que parezcan haber nacido con el único propósito de desmontar la astrología entera.
No estaré dando ninguna exclusiva si digo que todo lo que pone en este apartado es una pamplina que tan solo sirve para matar el tiempo al igual que lo hago yo, pero entre las minorías puedes encontrar gente que cree fielmente en que la redacción ha contratado a un astrólogo habilidoso y a haters que parezcan haber nacido con el único propósito de desmontar la astrología entera.
ASTRONOMÍA
La astronomía es una ciencia que estudia los aspectos físicos de los cuerpos celestes, como pueden ser su origen, el movimiento que éstos realizan, la posición que ocupan, las leyes que los rigen o incluso los fenómenos que ocasionan, como pueden ser los meteoritos o los eclipses.
De entre todas las ciencias naturales, la astronomía es la más longeva (las primeras civilizaciones ya tenían un enorme conocimiento astronómico, como es el caso de los egipcios, visible por ejemplo en la construcción de sus famosas pirámides) y cuenta con científicos de la talla de Copérnico, Galilei, Newton o Kepler entre sus investigadores más destacados, valiéndose de las matemáticas, la física y la química principalmente.
De entre todas las ciencias naturales, la astronomía es la más longeva (las primeras civilizaciones ya tenían un enorme conocimiento astronómico, como es el caso de los egipcios, visible por ejemplo en la construcción de sus famosas pirámides) y cuenta con científicos de la talla de Copérnico, Galilei, Newton o Kepler entre sus investigadores más destacados, valiéndose de las matemáticas, la física y la química principalmente.
ASTROLOGÍA
A pesar de que tanto la astrología como la astronomía estudian los astros, la principal diferencia entre ellas es la metodología: la astronomía se basa solamente en hechos físicos probados, mientras que la astrología utiliza la intuición y comparación buscando la relación entre la posición de los cuerpos celestes y lo que ocurre en nuestro planeta. Es por eso que la astronomía se considera una ciencia , dejando a la astrología relegada al título de pseudociencia o creencia pseudocientífica por no poder ser probada.
Al contrario de lo que sucede con la astronomía, que estudia el Cosmos en su totalidad, la astrología se centra en el sistema solar, investigando las constelaciones zodiacales a través de la psicología y otros estudios esotéricos para saber cómo influyen sobre las personas. Sin embargo, su principal característica es que no es una disciplina precisa, sino que es bastante ambigua, de modo que no todas sus interpretaciones son exactas.
Al contrario de lo que sucede con la astronomía, que estudia el Cosmos en su totalidad, la astrología se centra en el sistema solar, investigando las constelaciones zodiacales a través de la psicología y otros estudios esotéricos para saber cómo influyen sobre las personas. Sin embargo, su principal característica es que no es una disciplina precisa, sino que es bastante ambigua, de modo que no todas sus interpretaciones son exactas.

