Granitos

de arena

COMUNIDAD DE CREADORES FORMACIÓN Y ASESORÍAS CARTERA DE RECURSOS

Información

ByKhoana

Creadora y administradora de la iniciativa

¡Te doy la bienvenida a mi iniciativa!
Mi nombre es Khoana y soy la responsable de esta iniciativa desde 2014, cuando la creé.
Granitos de arena nació para dar una respuesta a una necesidad que era cada vez más creciente: la de crear una comunidad de bloggers que consistiese en algo más allá del simple "follow x follow".
Ahora, tras varios años de modificaciones y rediseños que han ido adaptando este proyecto a sus miembros a base de ensayo y error, Granitos de arena se ha convertido en una iniciativa blogger que, aparte de tener una enorme comunidad detrás, ofrece formación sobre este ámbito y una cartera de colaboradores para todos aquellos que quieran apoyar a pequeños proyectos.

Servicios

Comunidad de webs y blogs

Desde 2014, el punto fuerte de la iniciativa ha sido la comunidad de sitios web que se ha construido con los miembros que han ido llegando. Es un sitio estupendo para encontrar gente con tus mismos intereses, nuevos lectores, difusión, ayuda y apoyo con tus proyectos.

Formación para bloggers

En Granitos de arena hay un post cada quincena que recibirás en forma de newsletter con información extra. Estos post están totalmente dirigidos a formar a bloggers en temas como Blogger, WordPress o RRSS, y a veces se intercalarán con colaboraciones (máximo una al mes).

Cartera de colaboradores

En la iniciativa contamos con una cartera de colaboradores con los que puedes contactar y que tendrán un post entero dirigido a su trabajo, de forma que podrás consultarlo antes de decidirte. Sin embargo, ten en cuenta que no están obligados a aceptar tu propuesta.

Canal de promoción y difusión

Si eres una tienda online, un escritor, una causa benéfica o tienes cualquier otro proyecto y quieres promocionarte en la iniciativa, esta es tu oportunidad. Tenemos varias opciones de colaboración entre las que elegir para difundir tu trabajo como creas más conveniente. (+ info.)

¡Únete!

QUIERO SER MIEMBRO

1. Rellena tu ficha

Para entrar en la iniciativa Granitos de arena, lo único que tienes que hacer es rellenar esta ficha con tus datos. No los compartiré con nadie y solo podré verlos yo. Esto me servirá para llevar un registro y enviarte todas las novedades cada quincena.

2. Recibe los e-mails

No me gusta nada el spam (pero nada, nada). así que una vez hayas rellenado tu ficha recibirás solo dos correos al mes: uno el día 15 y otro el día 30. Para no perdértelos, añade granitosdearenainiciativa@gmail.com a tus contactos. ¡No te arrepentirás!

3. ¡Despega!

Conoce al resto de tus compañeros a través del grupo de WhatsApp de la iniciativa, comparte tus post en Twitter y mantén tu sitio web actualizado al menos una vez cada tres meses para no tener que decirte adiós (¡nos partiría el corazón!).

QUIERO SER COLABORADOR

1. Infórmate

¿Te gustaría colaborar con la iniciativa? Para mí es todo un placer, pero es muy importante que leas primero toda la información sobre cómo hacerlo y lo que conlleva.

2. Rellena tu solicitud

Una vez que ya sabes de qué va todo esto, puedes pasar a la acción a través de la solicitud de colaboración seleccionando las opciones que prefieras de entre las que ofrecemos.

3. Elige una fecha

Tras enviar tu solicitud, pasas a la fase de revisión, en la que valoraré tu petición y contactaré contigo para aceptarla (y ofrecerte posibles fechas para la colaboración) o denegarla.

Asesorías

Las asesorías en Granitos de Arena son un servicio especial que brindo personalmente para aquellos que necesitan feedback profesional para su proyecto. En estas asesorías se hace una revisión de imagen, contenido y estrategia y se entrega todo el estudio en un .pdf apoyado por un vídeo en el que explico el análisis paso por paso y propongo soluciones y mejoras.

Información Contratar

¿Por qué Khoana?

Khoana



Tanta expectación para una historia tan simple... quizás fuese mejor inventar algo más interesante.


Como he dicho muchas veces, cada vez más, mi nombre real queda tan solo relegado a mi DNI, mi familia, los pocos amigos que conservo desde hace más de 5 años y a mí misma cuando me regaño en voz alta (porque sí, soy de esas personas que van hablando solas por la vida). El resto del mundo me conoce como Khoana y debe ser que mi cerebro lo ha asimilado muy bien porque contesto más a eso que a mi propio nombre, e incluso es lo que contesto instintivamente cuando me preguntan cómo me llamo. ¿Pero de dónde viene todo esto? ¿Por qué Khoana?


LEAGUE OF LEGENDS

Como ya dejé entrever en el Sobre Mí de este blog, una de las cosas que más me apasionan son los videojuegos, y durante gran parte de mi infancia y adolescencia desarrollé esta pasión en PlayStation 2 (aprovecho a decir que la mejor consola que ha habido y habrá en mucho tiempo) y diversas Nintendo portátiles... pero entonces llegó a mi vida ese juego que hace que todo gamer se obsesione y más tarde acabe abandonando completamente harto de la comunidad tan tóxica que hay alrededor de él: el League of Legends, más conocido como "LOL". Tendría unos 17 años y hasta entonces, nunca me había encontrado con el problema de tener que elegir un nick que no estuviera escogido porque nunca había jugado online, así que probé con un par de combinaciones con mi nombre que, evidentemente no estaban disponibles (porque digamos que García y Pérez, que son mis apellidos, no es que sean los más originales de la historia).


LA BÚSQUEDA

Como es propio de mí, en vez de poner la primera tontería que me viniera a la cabeza, decidí apartar por el momento el juego y me puse a investigar un nick con una historia elaborada y una personalidad a nivel sonoro que transmitiese, mínimo, una parte de mi esencia... y así es como pasé no solo una tarde, sino varios días, inventando palabras e investigando nombres en otros idiomas y de otras culturas, especialmente si eran culturas que ya no existían, ya que le aportaría una dimensión histórica que plasmaría mi pasión por la Historia... y ¡madre mía!, por una parte de gustaría decirle a la Khoana del pasado que deje de darle tanta importancia a las cosas, pero por otra (mucho más grande), me encantaría poder darle las gracias por lo que ese gesto tan absurdo a primera vista significa hoy en día para mí.


EL NOMBRE PERFECTO

Tras una ardua búsqueda, descubrí que "koana" (sin "h") significaba "florecilla" en japonés supuestamente, y digo "supuestamente" porque más tarde descubrí que realmente no significa nada (al menos en japonés, pero puedes sorprenderte mirando la PD de este post). Sin embargo, con la información que tenía en aquel momento, sumado a la sonoridad del nombre, que me inspiraba algo como muy bohemio y... no sé, no sabría definirlo. ¿Qué es lo que tú sientes cuando lo lees? A mí me transmitió muy bien mi propia esencia... y creo que fue amor a primera vista. Aún así, la "k" me sonaba demasiado violenta y creo que fue una señal ver que aquel nick tampoco estaba disponible, porque aquello fue lo que hizo que siguiera dándole vueltas hasta que añadí esa "h" que absolutamente nadie sabe colocar cuando me escribe por e-mail o por chat (aunque no me molesta porque soy consciente de que no es un nombre sencillo).



... Y LA DIFUSIÓN

El nombre me gustó bastante, así que comencé a cambiar también los users de las redes sociales y utilizarlo para firmar en el blog, y con eso pasó el tiempo, mucha gente desapareció de mi vida y mucha otra apareció, pero principalmente a través del ámbito digital donde ya no aparecía mi nombre por ninguna parte... y Almudena desapareció por completo, dando paso a Khoana y con eso, y sin darme cuenta, también a una marca personal que jamás me había planteado tener (de hecho, ni siquiera conocía el concepto).

¿Que por qué Khoana? Por el azar, por la perfección enfermiza que me ataca muchas veces incluso en los temas más tontos. ¿Que por qué Khoana? bueno... pues... ¿y por qué no?


PD: durante la realización de este post, descubrí que "Khoana" significa "los gatos" en sesoto, que por lo visto es una de las once lenguas oficiales africanas, ¡y ahora me gusta más! Los gatos y África son dos cosas que creo que también me definen muy bien, ¡WOW!

Your sweet lips

Your sweet lips


You, again

None of this was planned
It scares me to let you see my wounds, I don't want to show them to you
You run your fingers slowly down my arm and it bristles my skin
That scares me. I'm afraid of the control you have over me
I want you to know how I feel, so I nail my eyes on yours and it feels like two worlds colliding
I feel my head throbing, you haven't done anything yet, but you're very close to me now
I know what you want and I don't know how to prevent it from happening
Why have I looked at your eyes? I can't stop it anymore
Now it's me who extends my arm to you
Something paralyzes me, but I've done enough
You take me by the shoulders and I feel my back hitting something hard
This is what I want? I don't know... what if I try?
No need to say anything, you can see my shoulder, and little by little, you can see more
A lot of pieces of my soul begin to shine everywhere while I feel your breath on me
Then, I realize that I'm crying, that my tears are falling down my face and they're tickling me
You hug me hard, you kiss my neck
And then, I stop knowing where my body ends and where yours begins
We start to be only one
I know what it's about to happen, but I don't know if I care
You've always been the only one who has been there. You never failed me
That's why I have to let you do it, right?
I kiss your lips with rage until I feel the taste of blood
But you don't mind, in fact, it seems that you like it
My vibrant hands on your back
I do not think about anything anymore
Then, you take out your knife and you bring it to my chest
I open my eyes widely, but you're so calm ...
I look at my body, and it's all covered with wounds
I look at you later, and you're looking at them too
You don't care. It has never mattered to you. You understand me, I know
You have always understood me when nobody else has done it
I know what to do
You smile at me and I say yes quietly
The knife begins to pierce my chest
It hurts, I'm feeling the biggest pain I've ever felt
My eyes look at you, both full of terror
But you put a finger on my lips asking for silence
And I trust you. I know you do it for my own good.
The light starts to come out of me and floods the whole room
Everything is full of light. I feel good, I feel really good
It has been the best drug in the world for a moment
And then I look at you. You think this it's the best, but I don't believe it now
No. I know. I don't need you anymore
You do it so well, but...
No. no more. I'm going to escape from this. I won't let you to kill me
It's hard to resist to you, but I'm not gonna let you do it. If it's necessary, I will kill you
The light is getting stronger
You won't do it. Not this time
Your kisses were always the best, so gimme the last
None of this was planned, but today you're gonna die



Quemando los barcos



Pues sí: he quemado los barcos, las naves y el océano entero y me muero de miedo.

Debido a que esta historia incluye a terceras personas que no quiero mencionar, tengo que ahorrarme las partes más explicativas, pero digamos que nunca he sido muy fan del camino que marca la sociedad y que, para bien o para mal, siempre he tenido muy presente que la forma más sencilla de ser profundamente infeliz es ser una ovejita más siguiendo los pasos que todo el mundo sigue.


LAS PRÁCTICAS

Teniendo esto en mente, en abril de 2018 comencé con las prácticas que me harían terminar mis estudios (un grado superior del que ya hablaremos en otra ocasión). Al terminar, me ofrecieron quedarme: un trabajo normal, de 8 horas con el que ganaría un sueldo bastante mediocre, pero oye, mira: un sueldo al fin y al cabo. ¿Lo que cualquiera querría, no? Terminar los estudios y quedarte ya colocado ganando tu dinerito a final de mes y pudiéndote permitir un par de caprichos y, posiblemente, un alquiler con tu pareja o en un piso compartido con tus colegas en pleno centro de Madrid. Y no sé cómo te sonará esto, pero en cuanto me figuré una vida así me sobrevino una sensación de angustia enorme.


APLASTADA EN EL METRO

No, esa no quería que fuese mi vida. Respeto que mucha gente piense que desaproveché una oportunidad, pero llegando al fin del periodo de prácticas y aún sabiendo que me ofrecerían quedarme, empecé a buscar trabajo en otra parte. ¡Y me salió! Un trabajo mejor pagado, con las mismas horas pero un horario mucho mejor. Así que avisé al jefe de donde las prácticas de que al día siguiente no podría contar conmigo, ¡y comencé una nueva aventura...

... que solo duró dos meses. No estaba nada cómoda con el trabajo, y cualquiera que hubiera estado en ese puesto me habría llamado loca porque el jefe pasaba de todo y podías estar haciendo lo que te viniera en gana durante tus horas de trabajo. Sí, ¿y qué? ¿qué me aportaba eso, ir a un sitio a perder el tiempo y que me pagasen por ello? Pues quizás suene a utopía para muchos, pero yo al menos necesito sentirme realizada; sentir que lo que hago vale para algo y que si madrugo cada día y aguanto una hora siendo aplastada en el maldito Metro es para algo.


AL FIN... ¿O NO?

En esta historia faltan detalles que no contaré en un post que puede leer cualquiera, pero digamos que ni siquiera esperé a que me finalizase el contrato: di la carta de los 15 días y el 24 de agosto, que era viernes, salí de allí más contenta que cualquier cosa esperando tomarme unos días de descanso que nunca llegaron... y es que el día 25 (sábado, por cierto) me hicieron una entrevista telefónica para el que sería mi próximo puesto de trabajo, que por poco se solapa con el anterior (de hecho, la baja de un trabajo y el alta en el otro fueron el mismo día).

Este último trabajo se adaptaba más a mí: era en una escuela de Shiatsu con un ambiente totalmente diferente al de los otros dos sitios (hilo musical, incienso, silencio, gente haciendo yoga para calentar antes de comenzar las clases...). Además, el horario era perfecto para poderlo compaginar con mis proyectos porque eran tan solo 5 horas. ¿Qué podía ir mal? Pues entre otras cosas, esa vocecilla insoportable que tenemos los que estamos destinados a ser emprendedores que te dice "¿Pero qué haces trabajando para otros? ¿Sabes que si te dedicases el 100% a tus proyectos te irían mejor y podrías vivir de ellos? ¿A qué esperas, petarda?"... y la maldita voz parece haber ganado la batalla, así que tras finalizar el contrato, me quedaré en la calle. Esta vez sin excusas, sin buscar otro trabajo "por si acaso". No, Almudena*, no. Esta vez de verdad.


¿Y AHORA?

Pues eso mismo me pregunto yo... ¿y ahora qué? la misma voz tocapelotas que me repetía una y otra vez que estaba desaprovechando mi tiempo y mi vida haciendo algo que no quería hacer es tan retorcida que ahora solo me repite lo inútil que soy y lo injusto que sería que cobrase por mi trabajo. Además, ¿a quién se lo voy a cobrar? ¿de dónde voy a sacar los clientes? ¿quién va a confiar en mí si no soy nadie?

Maldito sea el Síndrome del Impostor, quien lo creó y todos los miedos paralizantes que se me agarran a los pies impidiéndome avanzar. ¿Pero sabes qué? Si no sientes miedo cuando vas a dar un paso hacia delante... es mala señal. Así que voy a coger ese miedo y voy a tirar de él hasta que se convierta en confianza en mí misma. Es difícil, sí, pero me lo voy a comer. ¡Anda que si me lo voy a comer! Déjame que te lo vaya mostrando.





* Por si a alguien le queda alguna duda y/o le ha explotado el cerebro, mi nombre no es Khoana, es Almudena... aunque prácticamente nadie me llama así (menos mi familia, mis amigos de la infancia... y yo cuando me cabreo conmigo misma).

Astronomía y astrología: diferencia

Astronomía y astrología Khoana Zen

No soy muy fan de la prensa rosa... la vida de los demás me da bastante igual, así que muchas veces que he ido a la peluquería, el médico de cabecera o el dentista y he tenido la mala suerte de olvidarme de coger un libro antes de salir, he echado mano de una de esas revistas que suelen apilarse en las salas de espera para entretener a la gente. Como he dicho, el sensacionalismo termina por aburrirme más que la propia espera, así que suelo consultar las secciones que ponen en las últimas páginas ¡y ahí está, nunca falla! la página de horóscopos aparece ante ti para decirte "que tendrás que tener cuidado con las finanzas este mes" o que "vas a encontrar el amor en el lugar menos imaginado".

No estaré dando ninguna exclusiva si digo que todo lo que pone en este apartado es una pamplina que tan solo sirve para matar el tiempo al igual que lo hago yo, pero entre las minorías puedes encontrar gente que cree fielmente en que la redacción ha contratado a un astrólogo habilidoso y a haters que parezcan haber nacido con el único propósito de desmontar la astrología entera.


ASTRONOMÍA

La astronomía es una ciencia que estudia los aspectos físicos de los cuerpos celestes, como pueden ser su origen, el movimiento que éstos realizan, la posición que ocupan, las leyes que los rigen o incluso los fenómenos que ocasionan, como pueden ser los meteoritos o los eclipses.

De entre todas las ciencias naturales, la astronomía es la más longeva (las primeras civilizaciones ya tenían un enorme conocimiento astronómico, como es el caso de los egipcios, visible por ejemplo en la construcción de sus famosas pirámides) y cuenta con científicos de la talla de Copérnico, Galilei, Newton o Kepler entre sus investigadores más destacados, valiéndose de las matemáticas, la física y la química principalmente.


ASTROLOGÍA

A pesar de que tanto la astrología como la astronomía estudian los astros, la principal diferencia entre ellas es la metodología: la astronomía se basa solamente en hechos físicos probados, mientras que la astrología utiliza la intuición y comparación buscando la relación entre la posición de los cuerpos celestes y lo que ocurre en nuestro planeta. Es por eso que la astronomía se considera una ciencia , dejando a la astrología relegada al título de pseudociencia o creencia pseudocientífica por no poder ser probada.

Al contrario de lo que sucede con la astronomía, que estudia el Cosmos en su totalidad, la astrología se centra en el sistema solar, investigando las constelaciones zodiacales a través de la psicología y otros estudios esotéricos para saber cómo influyen sobre las personas. Sin embargo, su principal característica es que no es una disciplina precisa, sino que es bastante ambigua, de modo que no todas sus interpretaciones son exactas.


No puedes salvar el mundo


Empezar un post así se hace muy complicado, sobre todo cuando quieres convertirlo en el artículo de referencia al que enviar a la gente cuando aparece este tema, pero voy a intentarlo.

Hace años que dejé atrás mi adolescencia, y aunque a veces sigo teniendo comportamientos infantiles o socialmente considerados como "inmaduros", hay ciertos rasgos característicos que he abandonado por completo, y la necesidad de salvar el mundo es uno de ellos. Veamos: con dieciséis años, aunque muy buena chica, era una persona tremendamente reivindicativa y radical con mis ideales, tenía la necesidad de abanderarme con ellos e imponérselos al resto del mundo, de mostrarlos sonriendo orgullosa, totalmente convencida de que tenía la verdad absoluta de todo. Supongo que es algo completamente normal en esta etapa de la vida, pero quizás yo tendía a hacerlo más evidente que mucha de la gente que me rodeaba, que expresaba sus síntomas pubescentes de muchas otras maneras.

Esa manía que me caracterizaba de grabarme en la frente lo que pensaba sobre absolutamente todo hacía que también tuviera que meterme en todas las "batallas" y que pusiera el grito en el cielo cada vez que oía el más mínimo comentario racista, especista, machista, homófobo, etcétera porque me sentía con la responsabilidad de "educar", por decirlo de alguna forma, a quien pensaba de forma errónea. ¿Qué pasaba entonces?: que tratar de discutir o debatir con estas personas no hacía más que reafirmarlas en su opinión porque sentían que estaban siendo atacadas. Eso derivaba en una pérdida de tiempo que solamente desencadenaba una sensación de frustración, cabreo (conmigo misma por no haber sido capaz de "abrirles los ojos" y con el mundo por no querer abrirlos) y estrés. Y es que esto, inevitablemente, es lo que pasa cuando intentas encargarte de salvar lo insalvable.

Salvar el mundo no depende de ti; hay cosas (y personas) que no se pueden cambiar, te guste o no, y cuanto antes aprendas a vivir con ello, mejor, porque meterse en este tipo de guerras solo puede hacer que acabes mal. Si una persona está defendiendo su opinión es porque está convencida de que las cosas son así ¿por qué si no iba a hacerlo?, de forma que puedes exponerle tu manera de ver las cosas sin tratar de imponérselas y si tienes suerte (cosa que no suele suceder, es importante que tengas esto en cuenta), esa persona puede que hasta llegue a darte la razón. Sin embargo, creer que eres un "salvador" con la responsabilidad de inculcar la "verdad" (TU verdad, porque de hecho, puede que ni siquiera estés en lo cierto) a los demás solo te hará infeliz. Salvar el mundo NO es tu responsabilidad, hazte a la idea y podrás empezar a vivir en paz contigo mismo porque no te cargarás con pesos que no te pertenecen ni te sentirás fracasado por no tener éxito en una misión que nada tiene que ver contigo (aunque lo creas).


Conclusión: sí, puedes tener unos ideales (de hecho, lo normal y lo correcto es que los tengas), pero no es necesario que los defiendas a capa y espada, basta con que vivas acorde con ellos y luches por lo que crees correcto sin necesidad de enfrentarte a nadie. Cuando tengas que comunicarlos, hazlo de una forma tranquila y respetuosa (incluso aunque pienses que la opinión de la otra persona no merezca respeto, porque como hemos dicho, eso no va a cambiar, y la única posibilidad de que lo haga es que no se sienta atacado por lo que piensa), y sobre todo, debes saber siempre a quién, cómo y cuándo se lo comunicas. Si haces esto, te prometo que vivirás mucho más feliz, como lo hago yo ahora mismo.


Hipocresía paralizante


Hay muchas causas que defiendo. Para mí, todas las buenas causas que se pueden llegar a defender: reducir a 0 el sufrimiento que los animales tienen que padecer actualmente, cuidado y preservación del medio ambiente y detenimiento (o frenado) del calentamiento global, igualdad de género, tolerancia hacia tendencias sexuales que no son la heterosexual, eliminar la preponderancia del hombre blanco sobre el resto de razas, promover la aceptación de cualquier religión, sea o no la mía... y así podríamos hacer un gran recuento.

Cada día lucho por ser una mejor persona, y eso me hace quererme cada vez un poquito más. Es verdad: aún estoy en proceso de ser completamente vegetariana, en mi casa no se recicla, a veces me dejo el grifo abierto mientras me lavo los dientes y también tengo la luz encendida en ocasiones en las que la luz natural que entra por la ventana es suficiente. Defiendo estas causas, pero no soy perfecta a la hora de llevar a cabo mi lucha y me dejo cosas por el camino.

Al igual que yo, a muchas de las personas que defienden estas u otras causas, también les sucede. ¿Por qué pasa esto? Porque convencerse de algo, tener las ideas claras en cuanto a cómo quieres que sea tu paso por el mundo, lo que quieres defender y lo que no, es tan solo el primer paso. La lucha, que es lo que viene después, es un proceso, y los procesos tienen varias etapas, de modo que estar absolutamente comprometido con una causa y defenderla de la forma correcta al 100% no está proporcionalmente relacionado necesariamente (y si es que existe una sola forma correcta para defender esa causa, pero eso ya es otro tema).

Ahora bien, esto ha desencadenado un efecto al que yo llamo "hipocresía paralizante" que consiste en que personas que generalmente (hago hincapié en la última palabra: generalmente) no defienden ninguna causa ni luchan por nada (y las luchas a base de tweets no cuentan) traten de tacharte de hipócrita o de tirar tu avance abajo bajo el pretexto de que, o bien no realizas tu lucha correctamente, o bien no estás teniendo en cuenta la defensa de cualquier otra causa.

Pongo un ejemplo para que se vea mejor: imagina que vas a un restaurante con tus amigos/familiares/compañeros/lo que prefieras y resoplas porque te ha costado mucho encontrar un plato vegetariano en la carta, a lo que uno de tus acompañantes te contesta "Sí, si vas mucho de que eres vegetariano, pero luego bien que tienes un Mac". En este caso, he puesto este ejemplo porque es el que más se repite en mi vida: personas que tratan de tirar mi credibilidad y mi lucha por el bienestar de los animales criticando mi herramienta de trabajo.

¿Qué propósito tiene esta reflexión? Es muy sencillo: sé que muchas personas caen en la "hipocresía paralizante" sin reparar siquiera en que lo están haciendo, de hecho, yo me incluyo porque yo también he caído en ella alguna que otra vez, pero quiero hacer ver que no es algo positivo, no estás alentando a esa persona a que trabaje mejor en otras causas, sino que estás haciendo ver a esa persona que, aunque crea que está dando pasos hacia delante, realmente está estático, que su lucha no sirve para nada porque ni siquiera la está llevando bien a cabo.

La próxima vez que veas a alguien defendiendo una causa y tengas la imperiosa necesidad de decir algo respecto a cómo la lleva a cabo, piensa antes de hablar en si vas a aportar algo. Si no es así, lo mejor es que reprimas esa necesidad.


Cómo donar tu pelo


Siempre he sido una de esas personas que se niegan a cortarse el pelo, algo que ahora, visto en retrospectiva, me parece absurdo. Nunca me he preocupado por cuidarme el pelo, cepillarlo debidamente y las veces que se supone que se debe cepillar... ¡ni siquiera aún entiendo la diferencia entre crema y mascarilla!... por no mencionar que pocas veces lo he llevado suelto los últimos años, sino que mi peinado ha sido una cola de caballo permanente. ¿Qué sentido tiene tener una larga melena que cuelga por debajo de tu trasero entonces?

Soy consciente de que hay muchas chicas para las que su pelo significa mucho, y en mi entorno tengo más de un ejemplo: chicas con largas melenas que miman y cuidan como lo hago yo con mi gata y evidentemente no es mi intención criticar a estas personas con este post. Mi cuerpo es un templo y es lo más importante que puedo llegar a tener en esta vida. Al igual que yo hago ejercicio, estas personas se preocupan por su pelo ¿tiene algo de malo? la respuesta es no. En mi caso, sin embargo, cargaba con casi 3kg de peso (y no es una expresión) en mi cabeza que lo único que me generaban era dolor de cabeza, cuello, espalda y un estorbo cada vez que subía la cremallera de mi abrigo y me lo enganchaba, dormía y me pillaba el pelo con la axila... incluso alguna vez he llegado a cerrar la puerta del coche y dejarme el pelo fuera. Sí, puede que yo sea un desastre (que también), pero desde hace poco más de un año una pregunta ha ido resonando más y más fuerte dentro de mi cabeza: ¿Qué hace una persona como yo con un pelo como este?

Solo una vez en mi vida he tenido el pelo corto y francamente pensé que iba a ser la primera y la última, porque peor no podía quedarme, pero ¿y qué? el pelo crece y hace mucho que ya no me importa mi aspecto físico ni la opinión de los demás, sino cómo me sienta por dentro y estar a gusto conmigo misma. Así que enterarme de que podía donar el pelo a personas tratadas con quimioterapia o afectados por la alopecia fue lo que me hizo decidirme del todo: debía dar el paso.


MI PRIMER INTENTO

Cuando tomé definitivamente la decisión tenía una larga melena que me llegaba a la parte superior de los muslos y fue una decepción darme cuenta de que por más largo que fuera era imposible de donar: había pasado dos decoloraciones, varios tintes fantasía rojos y uno negro con las puntas rojas. Además, después de todo aquello, no le había dado ningún cuidado especial: lavar con champú, una crema de pelo para no arrancarme la cabeza cada vez que me cepillaba y listo, así que después de concienciarme y resignarme, decidí cortarme todo lo que tenía dañado y volver a empezar. Esto fue a principios de diciembre de 2015 y me quité unos 30 cm de pelo, dejándomelo ligeramente por debajo de los hombros. Ahí fue cuando comenzó este tedioso año cuidándome el pelo como nunca me lo he cuidado: prácticamente ninguna exposición al calor (sin secadores ni mucho menos, planchas) y una rigurosa rutina al lavarlo de aceite de argán, champú, crema-mascarilla, sérum y dos sprays que utilizaba de forma alterna. Ha sido muy difícil para alguien que no está acostumbrado a tener ningún tipo de rutina con productos cosméticos, pero el resultado ha merecido la pena. Es por eso que este pasado 28 de diciembre de 2016 he dado por fin el paso.

Unos 40 cm de pelo que se van directos a conformar una peluca para alguien que los necesita más que yo. Han sido los 40 cm de pelo que más he cuidado (y que voy a cuidar) en toda mi vida, pero ha merecido la pena. Las personas cambiamos y a pesar de que a mi yo pasado esto le habría parecido un "pelicidio", mi yo presente tiene ya poco que ver con él. Parece solo un corte de pelo sin más, pero es mucho más: hay gente que cuando se corta el pelo, se siente diferente. Yo me sentía diferente y es lo que me ha llevado a hacerlo.


CÓMO DONAR EL PELO

En mi caso tenía dos opciones: Mechones solidarios o Pekelucas. La primera organización está situada en Málaga, y la segunda, en Madrid, así que por localización me venía mucho mejor Pekelucas. Sin embargo, ahora mismo ha habido tantos voluntarios que están hasta arriba de pelo y no necesitan más donantes. Es por eso que siguiendo las instrucciones facilitadas por Mechones solidarios, mi pelo está a punto de partir en un sobre hacia Málaga. Evidentemente, estas son dos de las opciones que tenemos en España, pero tanto en territorio español como en el resto del mundo hay muchas más organizaciones que se dedican al mismo fin, sólo hay que buscarlas e informarse mínimamente de que sean empresas acreditadas y de confianza. Además, también hay peluquerías que tienen tratos con estas organizaciones y que te cortan el pelo por un precio simbólico de unos 5€ y después envían tu pelo gratuitamente.

Algunos de los requisitos que te piden estas organizaciones son que tengas el pelo mínimamente cuidado (algunas te pedirán que no lo hayas teñido nunca, otras te dejarán aún teniéndolo teñido, siempre que no esté muy estropeado), que la cantidad que estés dispuesto a cortar sea de mínimo 20 cm (algunas te pedirán 30 como mínimo), que no tengas más de un 5% de canas (se recomienda ser menor de 35 años generalmente) y que todos los mechones tengan aproximadamente la misma longitud (en el caso de tener el pelo a capas, comenzarían a contar en la capa más corta).

Finalmente, tanto si quieres ir en persona, enviarlo o dejárselo a una peluquería que sepas que tiene un acuerdo con estas organizaciones y que lo van a donar, tendrás que anudarte el pelo en una cola de caballo o una trenza y dejarlo bien sujeto. Además, después de que te den tu pelo, tendrás que envasarlo al vacío o guardarlo en una bolsa de papel, protegiéndolo de la luz y manteniéndolo en un lugar fresco y seco hasta que vayas a donarlo. Otra de las cosas a tener en cuenta es que no debes lavar ni peinar el pelo después de cortarlo.

Si estás dudando sobre qué hacer, yo lo recomiendo: al fin y al cabo, el pelo crece, y estás contribuyendo a que alguien pueda volver a disfrutar de su pelo como si le estuvieras dando una parte de ti. Si tienes más dudas sobre este tema, puedes dejármela en los comentarios o investigar en las páginas de Mechones solidarios y Pekelucas.


¿Qué es el ASMR?


"Orgasmo cerebral" o "Cosquilleo en la cabeza" son algunas de las definiciones que se dan al tratar de describir las sensaciones de un fenómeno que aún no tiene explicación científica y que ni siquiera está demostrado que exista. Hablamos del ASMR. ASMR son las siglas del término Autonomus sensory meridian response, lo que traducido al castellano viene a ser "Respuesta sensorial meridiana autónoma". Sin embargo, este término no es el oficial, sino solamente el más aceptado, ya que se trata de un fenómeno del que aún no se ha investigado profundamente y del que poco sabemos todavía. Hay teorías que afirman que el ASMR consiste en una respuesta residual de nuestra infancia más lejana, cuando los susurros de la madre tienen una función calmante y los cuidados de la misma son delicados y meticulosos, pero ninguna hipótesis está confirmada.


¿EN QUÉ CONSISTE?

El ASMR es un fenómeno biológico que se produce como consecuencia de ciertos estímulos auditivos, visuales y cognitivos. Se trata de una sensación placentera de cosquilleo u hormigueo que generalmente nace en el cuero cabelludo y que después puede llegar a expandirse a lo largo de las extremidades, llegando en algunos casos incluso hasta el final de las extremidades inferiores: los pies. Es una sensación muy relajante y desestresante que los más innovadores ya han comenzado a utilizar como terapia contra la ansiedad, el insomnio o el nerviosismo. La intensidad de esta sensación depende del disparador que la active y normalmente desaparece a los pocos segundos. Una de las razones por las que este fenómeno no tiene un nombre oficial y no se ha investigado en demasía es el hecho de que no todo el mundo puede experimentar el ASMR, por lo que ni siquiera está demostrado que exista ni se sabe el porcentaje de población exacto que percibe esta sensación. A pesar del nombre tan técnico con el que se le conoce, no sabemos qué partes del cerebro están involucradas en el ASMR y tampoco está reconocido dentro de la comunidad médica.


DESENCADENANTES O DISPARADORES (TRIGGERS)

Los desencadenantes de este fenómeno se recogen principalmente en dos grandes grupos:
  • Estímulos voluntarios o intencionales: son los estímulos que se provocan de manera voluntaria buscando la respuesta sensorial (más adelante veremos el gran catálogo que pone Internet a nuestra disposición dentro de este grupo).
  • Estímulos involuntarios o accidentales: son estímulos de nuestra vida diaria que pueden ir desde el sonido que produce desenvolver un caramelo hasta ver a una mujer maquillándose, y que desencadenan una sensación de ASMR. Realmente, muchas de las escenas cotidianas podrían llevar a esta sensación dependiendo del perfil del receptor. Los triggers comprenden una gran gama de estímulos en función de la persona, y mientras unos sonidos resultan muy relajantes para uno, pueden resultar molestos y estresantes para otros. 


ASMR EN INTERNET

Internet posee un gran abanico en cuanto a la oferta de desencadenantes de ASMR. En YouTube existe una comunidad de whisperers (en castellano algo así como "susurradores") que dedican vídeos de una duración generalmente comprendida entre los diez y los treinta minutos (si no más largos) a producir una respuesta de ASMR en los usuarios. Entre estos vídeos podemos encontrar sonidos de plásticos, de agua, de uñas chocando contra objetos, de susurros... o incluso auténticos roleplays que pueden abarcar "visitas" a la peluquería, al dentista o incluso al esteticista a que te haga un maquillaje especial. El mundo ASMR es un mundo que, a pesar de lo poco que sabemos sobre él en el ámbito técnico, es muy amplio. Realmente, Internet ha supuesto una gran puerta abierta para el ASMR, ya que ha popularizado este fenómeno, que ya ha comenzado una expansión sin precedentes hacia las masas.

¿QUÉ OPINAN SOBRE LA INICIATIVA?

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics


Contacto