Como he dicho muchas veces, cada vez más, mi nombre real queda tan solo relegado a mi DNI, mi familia, los pocos amigos que conservo desde hace más de 5 años y a mí misma cuando me regaño en voz alta (porque sí, soy de esas personas que van hablando solas por la vida). El resto del mundo me conoce como Khoana y debe ser que mi cerebro lo ha asimilado muy bien porque contesto más a eso que a mi propio nombre, e incluso es lo que contesto instintivamente cuando me preguntan cómo me llamo. ¿Pero de dónde viene todo esto? ¿Por qué Khoana?
Como ya dejé entrever en el Sobre Mí de este blog, una de las cosas que más me apasionan son los videojuegos, y durante gran parte de mi infancia y adolescencia desarrollé esta pasión en PlayStation 2 (aprovecho a decir que la mejor consola que ha habido y habrá en mucho tiempo) y diversas Nintendo portátiles... pero entonces llegó a mi vida ese juego que hace que todo gamer se obsesione y más tarde acabe abandonando completamente harto de la comunidad tan tóxica que hay alrededor de él: el League of Legends, más conocido como "LOL". Tendría unos 17 años y hasta entonces, nunca me había encontrado con el problema de tener que elegir un nick que no estuviera escogido porque nunca había jugado online, así que probé con un par de combinaciones con mi nombre que, evidentemente no estaban disponibles (porque digamos que García y Pérez, que son mis apellidos, no es que sean los más originales de la historia).











