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Empezar un post así se hace muy complicado, sobre todo cuando quieres convertirlo en el artículo de referencia al que enviar a la gente cuando aparece este tema, pero voy a intentarlo.
Hace años que dejé atrás mi adolescencia, y aunque a veces sigo teniendo comportamientos infantiles o socialmente considerados como "inmaduros", hay ciertos rasgos característicos que he abandonado por completo, y la necesidad de salvar el mundo es uno de ellos. Veamos: con dieciséis años, aunque muy buena chica, era una persona tremendamente reivindicativa y radical con mis ideales, tenía la necesidad de abanderarme con ellos e imponérselos al resto del mundo, de mostrarlos sonriendo orgullosa, totalmente convencida de que tenía la verdad absoluta de todo. Supongo que es algo completamente normal en esta etapa de la vida, pero quizás yo tendía a hacerlo más evidente que mucha de la gente que me rodeaba, que expresaba sus síntomas pubescentes de muchas otras maneras.
Esa manía que me caracterizaba de grabarme en la frente lo que pensaba sobre absolutamente todo hacía que también tuviera que meterme en todas las "batallas" y que pusiera el grito en el cielo cada vez que oía el más mínimo comentario racista, especista, machista, homófobo, etcétera porque me sentía con la responsabilidad de "educar", por decirlo de alguna forma, a quien pensaba de forma errónea. ¿Qué pasaba entonces?: que tratar de discutir o debatir con estas personas no hacía más que reafirmarlas en su opinión porque sentían que estaban siendo atacadas. Eso derivaba en una pérdida de tiempo que solamente desencadenaba una sensación de frustración, cabreo (conmigo misma por no haber sido capaz de "abrirles los ojos" y con el mundo por no querer abrirlos) y estrés. Y es que esto, inevitablemente, es lo que pasa cuando intentas encargarte de salvar lo insalvable.
Salvar el mundo no depende de ti; hay cosas (y personas) que no se pueden cambiar, te guste o no, y cuanto antes aprendas a vivir con ello, mejor, porque meterse en este tipo de guerras solo puede hacer que acabes mal. Si una persona está defendiendo su opinión es porque está convencida de que las cosas son así ¿por qué si no iba a hacerlo?, de forma que puedes exponerle tu manera de ver las cosas sin tratar de imponérselas y si tienes suerte (cosa que no suele suceder, es importante que tengas esto en cuenta), esa persona puede que hasta llegue a darte la razón. Sin embargo, creer que eres un "salvador" con la responsabilidad de inculcar la "verdad" (TU verdad, porque de hecho, puede que ni siquiera estés en lo cierto) a los demás solo te hará infeliz. Salvar el mundo NO es tu responsabilidad, hazte a la idea y podrás empezar a vivir en paz contigo mismo porque no te cargarás con pesos que no te pertenecen ni te sentirás fracasado por no tener éxito en una misión que nada tiene que ver contigo (aunque lo creas).
Conclusión: sí, puedes tener unos ideales (de hecho, lo normal y lo correcto es que los tengas), pero no es necesario que los defiendas a capa y espada, basta con que vivas acorde con ellos y luches por lo que crees correcto sin necesidad de enfrentarte a nadie. Cuando tengas que comunicarlos, hazlo de una forma tranquila y respetuosa (incluso aunque pienses que la opinión de la otra persona no merezca respeto, porque como hemos dicho, eso no va a cambiar, y la única posibilidad de que lo haga es que no se sienta atacado por lo que piensa), y sobre todo, debes saber siempre a quién, cómo y cuándo se lo comunicas. Si haces esto, te prometo que vivirás mucho más feliz, como lo hago yo ahora mismo.
Hay muchas causas que defiendo. Para mí, todas las buenas causas que se pueden llegar a defender: reducir a 0 el sufrimiento que los animales tienen que padecer actualmente, cuidado y preservación del medio ambiente y detenimiento (o frenado) del calentamiento global, igualdad de género, tolerancia hacia tendencias sexuales que no son la heterosexual, eliminar la preponderancia del hombre blanco sobre el resto de razas, promover la aceptación de cualquier religión, sea o no la mía... y así podríamos hacer un gran recuento.
Cada día lucho por ser una mejor persona, y eso me hace quererme cada vez un poquito más. Es verdad: aún estoy en proceso de ser completamente vegetariana, en mi casa no se recicla, a veces me dejo el grifo abierto mientras me lavo los dientes y también tengo la luz encendida en ocasiones en las que la luz natural que entra por la ventana es suficiente. Defiendo estas causas, pero no soy perfecta a la hora de llevar a cabo mi lucha y me dejo cosas por el camino.
Al igual que yo, a muchas de las personas que defienden estas u otras causas, también les sucede. ¿Por qué pasa esto? Porque convencerse de algo, tener las ideas claras en cuanto a cómo quieres que sea tu paso por el mundo, lo que quieres defender y lo que no, es tan solo el primer paso. La lucha, que es lo que viene después, es un proceso, y los procesos tienen varias etapas, de modo que estar absolutamente comprometido con una causa y defenderla de la forma correcta al 100% no está proporcionalmente relacionado necesariamente (y si es que existe una sola forma correcta para defender esa causa, pero eso ya es otro tema).
Ahora bien, esto ha desencadenado un efecto al que yo llamo "hipocresía paralizante" que consiste en que personas que generalmente (hago hincapié en la última palabra: generalmente) no defienden ninguna causa ni luchan por nada (y las luchas a base de tweets no cuentan) traten de tacharte de hipócrita o de tirar tu avance abajo bajo el pretexto de que, o bien no realizas tu lucha correctamente, o bien no estás teniendo en cuenta la defensa de cualquier otra causa.
Pongo un ejemplo para que se vea mejor: imagina que vas a un restaurante con tus amigos/familiares/compañeros/lo que prefieras y resoplas porque te ha costado mucho encontrar un plato vegetariano en la carta, a lo que uno de tus acompañantes te contesta "Sí, si vas mucho de que eres vegetariano, pero luego bien que tienes un Mac". En este caso, he puesto este ejemplo porque es el que más se repite en mi vida: personas que tratan de tirar mi credibilidad y mi lucha por el bienestar de los animales criticando mi herramienta de trabajo.
¿Qué propósito tiene esta reflexión? Es muy sencillo: sé que muchas personas caen en la "hipocresía paralizante" sin reparar siquiera en que lo están haciendo, de hecho, yo me incluyo porque yo también he caído en ella alguna que otra vez, pero quiero hacer ver que no es algo positivo, no estás alentando a esa persona a que trabaje mejor en otras causas, sino que estás haciendo ver a esa persona que, aunque crea que está dando pasos hacia delante, realmente está estático, que su lucha no sirve para nada porque ni siquiera la está llevando bien a cabo.
Hipocresía paralizante
Khoana
julio 28, 2017
Khoana
julio 28, 2017



