Granitos

de arena

COMUNIDAD DE CREADORES FORMACIÓN Y ASESORÍAS CARTERA DE RECURSOS

Información

ByKhoana

Creadora y administradora de la iniciativa

¡Te doy la bienvenida a mi iniciativa!
Mi nombre es Khoana y soy la responsable de esta iniciativa desde 2014, cuando la creé.
Granitos de arena nació para dar una respuesta a una necesidad que era cada vez más creciente: la de crear una comunidad de bloggers que consistiese en algo más allá del simple "follow x follow".
Ahora, tras varios años de modificaciones y rediseños que han ido adaptando este proyecto a sus miembros a base de ensayo y error, Granitos de arena se ha convertido en una iniciativa blogger que, aparte de tener una enorme comunidad detrás, ofrece formación sobre este ámbito y una cartera de colaboradores para todos aquellos que quieran apoyar a pequeños proyectos.

Servicios

Comunidad de webs y blogs

Desde 2014, el punto fuerte de la iniciativa ha sido la comunidad de sitios web que se ha construido con los miembros que han ido llegando. Es un sitio estupendo para encontrar gente con tus mismos intereses, nuevos lectores, difusión, ayuda y apoyo con tus proyectos.

Formación para bloggers

En Granitos de arena hay un post cada quincena que recibirás en forma de newsletter con información extra. Estos post están totalmente dirigidos a formar a bloggers en temas como Blogger, WordPress o RRSS, y a veces se intercalarán con colaboraciones (máximo una al mes).

Cartera de colaboradores

En la iniciativa contamos con una cartera de colaboradores con los que puedes contactar y que tendrán un post entero dirigido a su trabajo, de forma que podrás consultarlo antes de decidirte. Sin embargo, ten en cuenta que no están obligados a aceptar tu propuesta.

Canal de promoción y difusión

Si eres una tienda online, un escritor, una causa benéfica o tienes cualquier otro proyecto y quieres promocionarte en la iniciativa, esta es tu oportunidad. Tenemos varias opciones de colaboración entre las que elegir para difundir tu trabajo como creas más conveniente. (+ info.)

¡Únete!

QUIERO SER MIEMBRO

1. Rellena tu ficha

Para entrar en la iniciativa Granitos de arena, lo único que tienes que hacer es rellenar esta ficha con tus datos. No los compartiré con nadie y solo podré verlos yo. Esto me servirá para llevar un registro y enviarte todas las novedades cada quincena.

2. Recibe los e-mails

No me gusta nada el spam (pero nada, nada). así que una vez hayas rellenado tu ficha recibirás solo dos correos al mes: uno el día 15 y otro el día 30. Para no perdértelos, añade granitosdearenainiciativa@gmail.com a tus contactos. ¡No te arrepentirás!

3. ¡Despega!

Conoce al resto de tus compañeros a través del grupo de WhatsApp de la iniciativa, comparte tus post en Twitter y mantén tu sitio web actualizado al menos una vez cada tres meses para no tener que decirte adiós (¡nos partiría el corazón!).

QUIERO SER COLABORADOR

1. Infórmate

¿Te gustaría colaborar con la iniciativa? Para mí es todo un placer, pero es muy importante que leas primero toda la información sobre cómo hacerlo y lo que conlleva.

2. Rellena tu solicitud

Una vez que ya sabes de qué va todo esto, puedes pasar a la acción a través de la solicitud de colaboración seleccionando las opciones que prefieras de entre las que ofrecemos.

3. Elige una fecha

Tras enviar tu solicitud, pasas a la fase de revisión, en la que valoraré tu petición y contactaré contigo para aceptarla (y ofrecerte posibles fechas para la colaboración) o denegarla.

Asesorías

Las asesorías en Granitos de Arena son un servicio especial que brindo personalmente para aquellos que necesitan feedback profesional para su proyecto. En estas asesorías se hace una revisión de imagen, contenido y estrategia y se entrega todo el estudio en un .pdf apoyado por un vídeo en el que explico el análisis paso por paso y propongo soluciones y mejoras.

Información Contratar
Mostrando entradas con la etiqueta Diario de una emprendedora. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Diario de una emprendedora. Mostrar todas las entradas

Quemando los barcos



Pues sí: he quemado los barcos, las naves y el océano entero y me muero de miedo.

Debido a que esta historia incluye a terceras personas que no quiero mencionar, tengo que ahorrarme las partes más explicativas, pero digamos que nunca he sido muy fan del camino que marca la sociedad y que, para bien o para mal, siempre he tenido muy presente que la forma más sencilla de ser profundamente infeliz es ser una ovejita más siguiendo los pasos que todo el mundo sigue.


LAS PRÁCTICAS

Teniendo esto en mente, en abril de 2018 comencé con las prácticas que me harían terminar mis estudios (un grado superior del que ya hablaremos en otra ocasión). Al terminar, me ofrecieron quedarme: un trabajo normal, de 8 horas con el que ganaría un sueldo bastante mediocre, pero oye, mira: un sueldo al fin y al cabo. ¿Lo que cualquiera querría, no? Terminar los estudios y quedarte ya colocado ganando tu dinerito a final de mes y pudiéndote permitir un par de caprichos y, posiblemente, un alquiler con tu pareja o en un piso compartido con tus colegas en pleno centro de Madrid. Y no sé cómo te sonará esto, pero en cuanto me figuré una vida así me sobrevino una sensación de angustia enorme.


APLASTADA EN EL METRO

No, esa no quería que fuese mi vida. Respeto que mucha gente piense que desaproveché una oportunidad, pero llegando al fin del periodo de prácticas y aún sabiendo que me ofrecerían quedarme, empecé a buscar trabajo en otra parte. ¡Y me salió! Un trabajo mejor pagado, con las mismas horas pero un horario mucho mejor. Así que avisé al jefe de donde las prácticas de que al día siguiente no podría contar conmigo, ¡y comencé una nueva aventura...

... que solo duró dos meses. No estaba nada cómoda con el trabajo, y cualquiera que hubiera estado en ese puesto me habría llamado loca porque el jefe pasaba de todo y podías estar haciendo lo que te viniera en gana durante tus horas de trabajo. Sí, ¿y qué? ¿qué me aportaba eso, ir a un sitio a perder el tiempo y que me pagasen por ello? Pues quizás suene a utopía para muchos, pero yo al menos necesito sentirme realizada; sentir que lo que hago vale para algo y que si madrugo cada día y aguanto una hora siendo aplastada en el maldito Metro es para algo.


AL FIN... ¿O NO?

En esta historia faltan detalles que no contaré en un post que puede leer cualquiera, pero digamos que ni siquiera esperé a que me finalizase el contrato: di la carta de los 15 días y el 24 de agosto, que era viernes, salí de allí más contenta que cualquier cosa esperando tomarme unos días de descanso que nunca llegaron... y es que el día 25 (sábado, por cierto) me hicieron una entrevista telefónica para el que sería mi próximo puesto de trabajo, que por poco se solapa con el anterior (de hecho, la baja de un trabajo y el alta en el otro fueron el mismo día).

Este último trabajo se adaptaba más a mí: era en una escuela de Shiatsu con un ambiente totalmente diferente al de los otros dos sitios (hilo musical, incienso, silencio, gente haciendo yoga para calentar antes de comenzar las clases...). Además, el horario era perfecto para poderlo compaginar con mis proyectos porque eran tan solo 5 horas. ¿Qué podía ir mal? Pues entre otras cosas, esa vocecilla insoportable que tenemos los que estamos destinados a ser emprendedores que te dice "¿Pero qué haces trabajando para otros? ¿Sabes que si te dedicases el 100% a tus proyectos te irían mejor y podrías vivir de ellos? ¿A qué esperas, petarda?"... y la maldita voz parece haber ganado la batalla, así que tras finalizar el contrato, me quedaré en la calle. Esta vez sin excusas, sin buscar otro trabajo "por si acaso". No, Almudena*, no. Esta vez de verdad.


¿Y AHORA?

Pues eso mismo me pregunto yo... ¿y ahora qué? la misma voz tocapelotas que me repetía una y otra vez que estaba desaprovechando mi tiempo y mi vida haciendo algo que no quería hacer es tan retorcida que ahora solo me repite lo inútil que soy y lo injusto que sería que cobrase por mi trabajo. Además, ¿a quién se lo voy a cobrar? ¿de dónde voy a sacar los clientes? ¿quién va a confiar en mí si no soy nadie?

Maldito sea el Síndrome del Impostor, quien lo creó y todos los miedos paralizantes que se me agarran a los pies impidiéndome avanzar. ¿Pero sabes qué? Si no sientes miedo cuando vas a dar un paso hacia delante... es mala señal. Así que voy a coger ese miedo y voy a tirar de él hasta que se convierta en confianza en mí misma. Es difícil, sí, pero me lo voy a comer. ¡Anda que si me lo voy a comer! Déjame que te lo vaya mostrando.





* Por si a alguien le queda alguna duda y/o le ha explotado el cerebro, mi nombre no es Khoana, es Almudena... aunque prácticamente nadie me llama así (menos mi familia, mis amigos de la infancia... y yo cuando me cabreo conmigo misma).

¿QUÉ OPINAN SOBRE LA INICIATIVA?

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics

Una iniciativa de verdad con una comunidad de gente que se apoya. Los resultados son muy bonitos, personalmente pienso que es una experiencia enriquecedora y que te abre a un mundo blogger muy diferente al que estamos acostumbrados.

Carla

Bibliobibulics


Contacto